Presidente de Camocuautla golpea a vendedor por no pagar cuota

, Puebla

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La víctima, Eufracio Santiago, acusó que el ministerio público no levantó su denuncia y le aconsejó “arreglarse” con el edil.

Huauchinango, Pue.- A pesar de que el alcalde de Camocuautla Moisés Velázquez Gómez y sus regidores casi le sacaron un ojo de un botellazo, el agente del Ministerio Público de Zacatlán, aconsejó al indígena Eufracio Santiago Pérez que “se arregle” con el edil y se negó a procurar justicia con el argumento de que sólo se procede así “cuando hay muertos o heridos muy graves”.

Eufracio Santiago tiene 24 años, es de San Miguel del Progreso en el municipio de Huitzilan y se dedica a repartir tortillas en varias comunidades de la sierra nororiental, entre ellas Camocuautla.  Para poder vender ahí, debía pagar al presidente municipal 40 pesos cada siete días. Aunque antes pagaba 15 pesos diarios, platicó con la autoridad que le dejó el “impuesto” en sólo 40 pesos cada semana.

En una ocasión no pudo hacer el pago porque no fue a vender y esto enojó al alcalde, por lo que el pasado 20 de agosto a las 5 de la tarde, le reclamó la cuota, lo tiró de la moto en que viajaba y, ya en el suelo, Moisés y sus regidores lo golpearon: uno de ellos, le estampó un botellazo en la cara  y “casi me saca el ojo”, recuerda.

“Ellos se encabronaron, me amenazaron. Me dijeron que me iban a matar si me encuentran otra vez en San Pedro (Camocuautla). El presidente me empujó en la moto y sus regidores me dieron un botellazo en mi cara. Casi me sacan mi ojo. El envase estaba lleno de cerveza y se rompió en mi cabeza”, detalla.

“Yo les iba a pagar las dos cuotas, pero hasta el sábado como habíamos quedado. Les iba a dar 80 pesos. Pero nos encontramos un jueves ahí en Tapayula y empezaron primero a reclamarme. Yo no le había dicho nada a esos cabrones”, agrega.

Tras la agresión, Eufracio Santiago fue atendido en el Hospital Regional de Zapotitlán de Méndez, donde está ubicada la tortillería El Parque, para la que trabajaba. Los médicos le dijeron que ellos harían un reporte de sus lesiones a las autoridades, porque están obligados a hacerlo, pero cuenta que su patrón, de quien no dio a conocer su nombre, lo auxilió para presentar su denuncia a los ocho días de que lo habían golpeado, porque “no tenía tiempo de acompañarme porque él vende tortillas del diario”.

“Fuimos a hacer la demanda a Zacatlán. La presentamos ante un licenciado que no me dio su nombre ni ningún comprobante. Pero es un chaparrito, pelón, moreno, de bigote corto que se ve que se rasura. Luego el médico midió mi herida, como estaba de ancha, como estaba de larga y todo eso. Pero cuando le pregunté al MP qué iba a hacer, me dijo que mejor me arreglara con el presidente de Camocuautla, porque ellos no mandan a Puebla los papeles de los que están heridos, sólo los de algo más grave, si le quebraron una pierna, si lo mataron. Pero por un botellazo en tu cara, mejor arréglate con el presidente”, cuenta que le dijo el fiscal.

Eufrocio Santiago dice que ya no sabe qué hacer para obtener justicia, que no sabe a quién acudir porque no conoce la ciudad ni sabe dónde están las oficinas de Derechos Humanos para que atiendan su denuncia y el delito del edil de Camocuautla, Moisés Velázquez Gómez y sus regidores, no quede en la impunidad.

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