Durante la restauración de la Gran Muralla china pasó algo imprevisto… y feo

Cuando se evoca la Gran Muralla China, uno imagina colinas, torres antiguas, piedras bellamente talladas… Todo menos algo como el cemento.

Esta semana se han difundido imágenes de trabajos de reparación llevados a cabo en 2014 de un tramo de 700 años de antigüedad en el noreste de China que muestran claramente cómo un feo revestimento de cemento cubre este patrimonio de la humanidad reconocido por la UNESCO, lo que ha generado la indignación en el país y en todo el mundo.

Las autoridades locales ya prometieron en su día no utilizar el cemento para reparar la muralla más conocida del mundo. En lugar de ello se comprometieron a usar una mezcla de arena y cal, una solución, que según recuerda The Huffington Post, fue aprobada por las autoridades de la región de Suizhong, cerca de la frontera de las provincias de Liaoning y Hebei.

El tramo afectado, de unos 8,8 kilómetros, se conoce como el sector ‘salvaje’ de la Gran Muralla y es menos visitada por los turistas.

A raíz de las informaciones de que una sección de la Gran Muralla en el noreste de China había sido pavimentada, la Administración Estatal de Patrimonio Cultural señaló este jueves que enviaría a inspectores para verificar los informes y llevar a cabo una investigación.

La Gran Muralla se construyó entre los siglos V a.C y el siglo XVI. Las secciones existentes son principalmente las levantadas durante la dinastía Ming, que se extiende por más de 8.800 kilómetros. Menos del 10% de la muralla se considera que están muy bien conservados.

 

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