Las campañas que no fueron

Por: Carlos Gómez / @gomezcarlos79

En el inicio de las campañas de los cinco candidatos a la gubernatura de Puebla se tenía un panorama, que al concluir las mismas, algunas previsiones se hicieron realidad y otros escenarios no se cumplieron.

Es necesario hacer este ejercicio para entender por qué Tony Gali aventaja en todas las encuestas como el favorito para ganar las elecciones del 5 de junio por más de diez puntos y por qué Blanca Alcalá depende prácticamente de un milagro para obtener el triunfo.

Además de entender el papel que jugaron Ana Teresa Aranda, Roxana Luna y Abraham Quiroz.

En el caso de Tony Gali se confirmó que el general, el coordinador, el dueño y amo de la estructura se llama Rafael Moreno Valle.

El gobernador blindó a Tony Gali con personajes como Marcelo García Almaguer, Javier Lozano Alarcón y Eukid Castañón.

La dueña del PAN es Martha Erika Alonso y tiene en Gerardo Islas a su mejor aliado.

En tanto que Tony Gali tiene en sus hijos, esposa y Mario Riestra a las personas de su máxima confianza pero sin obstruir el plan trazado por Rafael Moreno Valle.

Algunos preveían un choque entre los equipos de campaña que puso Moreno Valle y el de Tony Gali.

Nada de eso ocurrió, por el contrario, ambos equipos sumaron y hoy los resultados lo reflejan todas las encuestas.

En tanto que se advirtió una y mil veces a Blanca Alcalá que la traicionarían sus correligionarios, que no moverían ni un dedo, que la Federación otra vez olvidaría a Puebla y que el choque de intereses entre Manlio Fabio Beltrones y Miguel Ángel Osorio la afectaría.

Todo eso se cumplió.

Melquiades Morales, Juan Carlos Lastiri, Enrique Doger, Leobardo Soto, Antorcha Campesina, entre otros, son simuladores y otros traidores.

La Federación abandonó a Blanca Alcalá, tal y como lo hizo con Enrique Agüera.

En tanto que Ana Teresa vino de más a menos.

Su batalla por conseguir la candidatura independiente fue épica e histórica pero jamás pudo conectar con los poblanos.

Ana Teresa Aranda apostó al respaldo ciudadano, pero los poblanos no le compraron la idea de que era una candidata independiente porque todos los identifican como una panista.

Roxana Luna también libró una batalla épica y logró arrebatar la candidatura del PRD a Rafael Moreno Valle pero llegó con un partido dividido, sin recursos, sin ideas y tampoco tuvo un coordinador de campaña con experiencia.

Roxana Luna fue la candidata, la vocera, la coordinadora, la encargada de la logística y eso la desgastó al grado de caer en un campaña llena de ocurrencias sin planeación.

Se pensaba que la campaña sería de Blanca Alcalá, Ana Teresa Aranda y Roxana Luna en acciones coordinadas contra Tony Gali.

Esta campaña demostró que no fue así.

Si bien es cierto que no se atacaron, tampoco resultaron lo que se esperaba de las tres.

Y de Abraham Quiroz no se espera nada y así ocurrió.

Ajeno al proceso electoral, lejos de los reflectores, sin experiencia política alguna y sólo la marca de MORENA lo tiene en un lejano tercer lugar.

Con otro candidato MORENA quizá estaría peleando de manera seria a Tony Gali y Blanca Alcalá.

Pero no sucedió así.

Estos son algunos factores que se dieron en la campaña electoral y que servirán de base para un análisis la próxima semana después de conocer el resultado electoral del próximo 5 de junio.

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