Los (tres primeros) errores de Blanca Alcalá

Carlos Gómez / @gomezcarlos79

La senadora del PRI, Blanca Alcalá Ruiz, ha evidenciado en pocos días que no está lista aún para una competencia de alta exigencia contra el presidente municipal de Puebla, Antonio Gali Fayad.

Hay tres temas que han dejado en claro la carencia de una correcta estrategia en medios de comunicación y redes sociales por parte de la virtual candidata del PRI a la gubernatura: la revelación del periódico Reforma sobre la hipoteca de recursos públicos de Puebla; el tema del agua, RUTA y FotoMultas; y el Segundo Informe de Tony Gali.

Fueron tres oportunidades de oro que la senadora no supo capitalizar de manera correcta y se volvieron áreas de oportunidad para el alcalde capitalino.

En el caso de la hipoteca de Puebla, fue la propia senadora la que sepultó el tema del día siguiente al poner ante la opinión pública los temas del agua potable, la FotoMulta y la RUTA.

Esos tres temas fueron aprovechados adecuadamente por Tony Gali para “vacunarse” de una vez por todas y dejar en claro que ninguno de los tres programas fue impulsado por su gobierno como alcalde y, por el contrario, ya emprendió acciones para corregirlos.

En el caso del Segundo Informe, Tony Gali hizo un interesante comparativo de lo que ha hecho como alcalde y lo que hizo Blanca Alcalá.

La senadora no tuvo la capacidad de respuesta inmediata.

Fue al siguiente día cuando los regidores del PRI, encabezados por Iván Galindo, trataron de dar respuesta al embate de Tony Gali sin los números, ni la contundencia necesaria.

Pero ya habían pasado muchas horas y el efecto fue positivo para Tony Gali y negativo para Blanca Alcalá.

Mientras el alcalde ya camina rumbo a la gubernatura con todo un ejército electoral y una estructura debidamente ordenada, en el caso de Blanca Alcalá aún carece de todo.

No hay un equipo definido en materia de comunicación y redes sociales (y si lo hay, entonces lo hacen muy mal).

Sigue sin tener acuerdos reales con Javier López Zavala que cada que puede amaga con inscribirse al proceso interno del PRI y, además, está claro que no la apoyará en su campaña y hará todo lo posible porque pierda en este proceso electoral.

Sigue creyendo en Melquiades y Jesús Morales Flores, cuando toda su familia trabaja a favor de Rafael Moreno Valle y Tony Gali.

Insiste en dejar que Mario Marín aparezca en los eventos públicos.

Mantiene a Ana Isabel Allende al frente del PRI, cuando esa posición requiere de un perfil más cercano al que tienen Alejandro Armenta o Enrique Doger.

Ricardo Urzúa es la versión en hombre de Ana Isabel Allende y poco o nada le ayudará en los embates del morenovallismo.

No hay un coordinador de campaña formal y cada quien afirma que ya tiene su estructura lista para apoyar a la senadora.

La CTM, la CNC, Antorcha Campesina, Pepe Chedraui, Víctor Giorgana, Enrique Doger, Mario Marín, Alejandro Armenta, Lorenzo Rivera, entre otros, juran que ya están listos pero en la práctica no es así.

Todos carecen de un orden jerárquico y cada uno encarece su apoyo a la senadora y hasta la chantajean y en la práctica no hacen nada para apoyarla.

Y tampoco se ve la mano “poderosa” de Manlio Fabio Beltrones o Miguel Ángel Osorio Chong.

Blanca Alcalá empezó su batalla igual que Enrique Agüera ante Tony Gali: con muchos errores.

Y usted ya conoce el resultado.

A Blanca Alcalá le urge ya una estrategia de campaña o su derrota será inminente.

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