Tras riña en Topo Chico, Jalisco reubicará reos

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Al no poder descartar que en Puente Grande ocurra un motín sangriento como en Topo Chico, en Monterrey, el fiscal Eduardo Almaguer declaró que ya comenzaron con la modernización e incremento en seguridad en las cárceles estatales. 

Una riña entre grupos rivales en Topo Chico dejó 49 muertos (trascendió que al menos cinco murieron calcinados) en esa prisión, que padece una sobrepoblación como en Puente Grande. Por eso Almaguer acentuó que la prioridad es reubicar a mil reos en el Reclusorio Metropolitano, que está subutilizado, para lo cual tramita un crédito por 40 millones de pesos. “Pero estamos hablando de un total de 200 millones que estarían aplicándose en temas de tecnología”. 

“(Hoy) tenemos los instrumentos, el seguimiento y el personal para prevenir que suceda este tipo de situación… pero si sucediera, inmediatamente corregirlo. Estamos preparados”.

Este medio publicó ayer que la sobrepoblación carcelariay el déficit de custodios inciden en peleas, homicidios y fugas en cárceles. Y si en algo coinciden Topo Chico y Puente Grande es en el hacinamiento, pero aquí el problema es mayor: en el Reclusorio Preventivo hay siete mil personas y está adaptado para tres mil 800, y el Centro de Reinserción Social es para dos mil 274 y cuida a seis mil internos. Por su parte, Topo Chico tiene capacidad para tres mil 635 y la población es de cuatro mil 585 reos. En 2013, en el núcleo de Puente Grande se inauguró el Reclusorio Metropolitano para mil 700 presos, pero está prácticamente solo. Por eso será una opción para despresurizar el Preventivo y el Centro de Reinserción.

El enfrentamiento en Topo Chico ocurrió la noche del miércoles y madrugada del jueves. Del total de fallecidos, 40 ya fueron identificados. El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, “El Bronco”, explicó que se trató de una pelea entre dos grupos liderados por Jorge Iván Hernández, “El Credo”, y Juan Pedro Salvador Saldívar, “El Z27”. Los dos eran de Los Zetas, uno de los cárteles más violentos y con una arraigada presencia en ese Estado. 

La disputa se suscitó debido a que Zaldívar, trasladado de un penal de Matamoros en noviembre pasado, quiso hacerse con el control de la prisión, en manos de “El Credo”. Desde que se reportaron disturbios en el interior del penal, el desconcierto y la falta de información inicial generaron escenas de desesperación, pánico y confrontaciones entre familiares de reclusos y las fuerzas de seguridad en las afueras del recinto. 

Por otra parte, la Comisión Nacional de Derechos Humanos realizó un estudio en cárceles estatales, donde otorgó una calificación de 5.72 a las de Nuevo León (en una escala del 0 al 10). Las de Jalisco no están muy lejanas: 6.67.

Con información de El Informador

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