Estoy en mi mejor momento político: Ricardo Monreal

Es uno de los hombres fuertes de Andrés Manuel López Obrador y, para algunos, el operador político más avezado que tiene el tabasqueño en estos momentos. Leal a las formas políticas del líder de Morena, se enfrenta a uno de sus retos más importantes: vencer en una encuesta abierta a dos de los personajes más cercanos a AMLO en la Ciudad de México.

El actual delegado en Cuauhtémoc no duda al afirmar que está en su mejor momento, después de 40 años de carrera política. Tan seguro se siente Ricardo Monreal que solo tiene un plan para el proceso electoral que se avecina: ser el candidato de Morena a la jefatura de Gobierno de la ciudad.

Sentado frente a su escritorio en la oficina del edificio delegacional, un pequeño espacio decorado con austeridad, Monreal habla con Newsweek en Español sobre la encuesta para elegir al candidato que enarbolará la bandera del partido que encabeza Andrés Manuel López Obrador y de la necesidad de garantizar que los resultados sean los correctos.

Tras semanas de buscar un consenso, los aspirantes no lograron un candidato de unidad y ahora será la población en general quien lo elija. La clave está entre los militantes y simpatizantes que respaldarán al próximo candidato. Ricardo Monreal lo sabe y afirma con mucha seguridad que no tiene dudas, que él será el próximo candidato de Morena que buscará gobernar la Ciudad de México en 2018.


NO TIENE DUDAS: Monreal afirma con mucha seguridad que será el próximo candidato de Morena que buscará gobernar la Ciudad de México en 2018. FOTO: JUAN CARLOS REYNOSO/NW NOTICIAS

—Si hablamos de experiencia política y de gobierno, ¿quién gana esa batalla en este momento?

—Ellos [Claudia Sheinbaum y Martí Batres] han tenido experiencia como colaboradores de un gobierno y yo he sido gobernador; ellos han sido parte de un gobierno y yo he ejercido el gobierno directamente. La experiencia pública o política es diferente, yo he sido tres veces diputado federal, dos veces senador de la república y he gobernado mi entidad federativa. Y ahora esta experiencia, que yo no cambiaría por nada, de haber gobernado y estar gobernando la delegación Cuauhtémoc.

—¿Esa experiencia es suficiente para gobernar la Ciudad de México?

—Sí, es una experiencia acumulada, porque nunca he sido yo empleado de jefes o de gobernadores, sino que he sido el que gobierna. Estoy en mi mejor momento político después de 40 años de ejercicio de la función pública, más ponderado, más cuidadoso, no estridente, no radical. Y esta ciudad va a requerir de una persona que tenga capacidad de diálogo, pero también capacidad de conciliación. Va a ser muy complicado gobernar esta ciudad. Quienes piensen que será fácil están equivocados.

—¿Y por qué quiere gobernar entonces?

—Porque es una vocación, el ejercicio de la función pública es una vocación. No es una ambición personal, no soy un ambicioso vulgar. Vivo modestamente, no aspiro a un poder omnímodo o a un poder abusivo. El poder sirve para la gente, si el poder público no te sirve para ayudar a la gente, no tiene sentido y por esa razón quiero ser jefe de Gobierno, porque estoy convencido y seguro de que puedo transformar la ciudad.

—¿Fracasó la izquierda en la Ciudad de México?

—Yo creo que el proyecto que sostiene el PRD se agotó, no la izquierda, porque Morena sigue siendo izquierda y hay una alternancia política de la izquierda dentro de la izquierda. La izquierda que encabeza Morena está provocando un cambio y el renacer de la esperanza en la ciudad. Por eso Morena va a ganar sin ninguna duda.

—¿Cuál es la diferencia sustancial entre esos dos proyectos de izquierda?

—Es distinto: creo que la corrupción se entronizó y eso va a requerir un combate frontal a la corrupción, al corporativismo, al clientelismo, todo eso se va a sacudir. Sobre todo, el rescate del medioambiente, de la calidad del aire, la calidad del agua, la calidad del suelo; tenemos que frenar la depredación inmobiliaria, cuidar la gentrificación, las condiciones del medioambiente y provocar un desarrollo sustentable. Hay un mal momento por todos esos excesos.

FOTO: JUAN CARLOS REYNOSO/NW NOTICIAS

—Cada seis años se promete prácticamente lo mismo.

—Sí, puede ser. Pero creo que hay una diferencia enorme. Primero, Morena no va a mentir, Morena no va a traicionar, Morena tiene principios y creo que ese cuidado de los principios es nuestro propósito principal. Esta es la última oportunidad de la izquierda en la ciudad, por eso es una izquierda alternativa la que está promoviendo Morena y siento que si no damos resultados en el corto plazo será la última oportunidad que nos dé la población.

—¿Confía en la encuesta que levantará el partido para elegir el candidato?

—Estoy planteando una encuesta que se va a llevar a cabo por la Secretaría de Encuestas de la Organización Política de Morena, pero voy a plantear que haya dos encuestas espejo y una central; no se van a poder equivocar las tres. Los resultados no van a cambiar mucho porque en todas las encuestas que han salido en los últimos días, en los últimos meses, las encabezo, todas me dan una ventaja de tres a seis puntos.

—¿Será una encuesta solo con militantes del partido?

—No, es una encuesta abierta a todo el público, no solo con militantes y no solo con simpatizantes.

—¿Y si no resulta ser el candidato?

—Yo solo tengo un plan: ser el jefe de Gobierno de la Ciudad de México. Si no lo logro y la encuesta no me favorece no tengo problemas. Voy a ayudar porque quiero que Andrés (Manuel López Obrador) sea presidente de la república.

—¿Trabajaría con quien resulte electo?

—Ayudaría, porque no es una ambición personal, es un proyecto el que encabezamos, y si no resulto ganador en la encuesta no me voy a ir a otro partido ni voy a traicionar a Andrés.

—Mario Delgado alzó la mano también, ¿esto altera en algo el proceso?

—Morena está en un proceso muy abierto y se inscribieron cerca de mil personas para 70 cargos. No fue la excepción la jefatura de Gobierno, donde se inscribieron cuatro, los tres que ya conocen y Mario Delgado. La llegada de Mario no altera nada.

—¿Lo afectan los escándalos de corrupción que lo envolvieron?

—Fueron dos específicamente: uno relacionado con Pedro Pablo (de Antuñano), que era el director jurídico y los 600,000 pesos que le descubrieron hace un año, el 15 de septiembre; se desató una impresionante campaña mediática sobre ese tema, que obviamente a los seis, ocho meses, la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México determinó que no había delito, lo exoneraron y de eso ya no se supo. El otro fue el de Mexicanos Unidos contra la Corrupción que denunció que en la delegación había contratos, triangulación y que beneficiaban a un grupo o amigos de mi hija. Yo solicité precisamente ese día que investigara la contraloría y los órganos de control. Tardaron cinco meses para investigar contrato por contrato, y determinaron que no había irregularidades, que no había conflicto de intereses y que no había ningún problema con esos contratos. Incluso fueron a ver las obras que se construyeron, tomaron fotografías, investigaron profundamente y se demostró que era una mentira y que era una campaña sucia y falsa.


FOTO: JUAN CARLOS REYNOSO/NW NOTICIAS

—¿Lo afectarán esos escándalos?

Están aclarados. En 40 años de mi vida jamás he sido señalado por autoridad alguna por actos de corrupción, por actos de deshonestidad o de abuso de autoridad.

—¿Entonces sale fortalecido?

—Por supuesto, y no solo por mi actuar de 40 años como servidor público; siempre he sido político, a mí no me demerita ni me degrada decir que soy político. Soy político, por eso estoy en la política y por eso actúo políticamente, y me interesa decirles que la actividad política es una actividad digna, es un oficio noble.

—Preocupa la violencia y la delincuencia en la ciudad, ¿cuál es el plan de Ricardo Monreal?

—Ahí es un tema delicado, tengo un plan establecido en el Proyecto 2.5, la visión metropolitana de la ciudad. Tengo una propuesta muy amplia que va desde la tecnología de la seguridad, infraestructura policiaca hasta rendición de cuentas y revisión de los mandos, mejora de los salarios y política social en beneficio de las familias de los policías. Hay que redignificar la actuación de los servidores públicos en materia de seguridad, y no solo eso, se deben de atender las causas que generan todo el proceso de inseguridad, la revisión del sistema penal acusatorio; es toda una serie de medidas que conforman un paquete integral de propuestas para la ciudad.

—El episodio de violencia en Tláhuac golpea a Morena.

—Se ha politizado, pero no hay que permitir que se estigmatice el pueblo de Tláhuac, la gente es buena. Si hay responsables tienen que proceder contra los responsables y deslindar, y no estigmatizar a un pueblo.

—¿Y la responsabilidad del delegado?

—Si tiene responsabilidad tiene que responder. Si él tiene responsabilidad, la autoridad le va a decir: te voy a sujetar a proceso, pero no tiene por qué estigmatizarse ni a todo un pueblo ni a una organización política.

—¿Le restará puntos a Morena en las próximas elecciones?

—No, la gente es muy madura, está muy informada y tiene mucha claridad sobre lo que pasó ahí.

—Desde que llegó a la jefatura delegacional usted quería gobernar la ciudad.

—Yo dije siempre que no me quedaría los tres años.

—¿Cómo va a garantizar que se cumplan sus compromisos?

—Son meses los que restan, confío en que quien quede al frente de la delegación va a seguir trabajando muy fuerte.

—Entonces, ¿si es encuesta, gana Monreal?

—Sí, por supuesto.

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