La autoridad municipal de San Juan Teotihuacán retiró al menos diez árboles de gran tamaño que presentaban daños severos y riesgo de colapso en la zona centro del municipio.
Las labores se realizaron en la calle Adolfo López Mateos, vialidad que conecta con la catedral, como parte de un proyecto de rehabilitación urbana.
Los ejemplares pertenecían a la especie casuarina, conocida como pino de mar. De acuerdo con el dictamen técnico ambiental, los árboles mostraban un deterioro avanzado que comprometía su estabilidad y representaba un posible peligro para quienes transitan por la zona.
El informe detalló afectaciones graves en el sistema radicular. Varias raíces permanecían expuestas y con escasa fijación al suelo. Especialistas también detectaron presencia de la plaga conocida como heno motita, la cual debilita la estructura del árbol y afecta su resistencia.
Otro elemento que influyó en la decisión fue la inclinación de algunos ejemplares, superior a los 15 grados. Esta condición elevaba la probabilidad de caída, con riesgo de daños a peatones, viviendas, vehículos y servicios públicos.
La revisión del arbolado surgió tras una solicitud de autoridades auxiliares, representantes ejidales y vecinos, quienes pidieron una evaluación técnica al anunciarse la sustitución de pavimento en la vialidad.
Habitantes de la zona indicaron que desde tiempo atrás se observaba el deterioro de varios árboles. No obstante, durante el retiro algunos vecinos y activistas expresaron inconformidad al considerar que formaban parte del paisaje urbano.
Ante ello, el gobierno municipal aclaró que el retiro se limitó a los ejemplares con riesgo comprobado. También informó que el resto de los árboles será revisado por especialistas para determinar acciones de conservación o tratamiento.
De forma paralela inició la plantación de nuevas especies, entre ellas acacia y ficus, seleccionadas por su adaptación al clima y al suelo de la región.