El ataque armado registrado en la Pirámide de la Luna, en la zona arqueológica de Teotihuacán, tuvo un origen planificado y fue ejecutado por un solo individuo, de acuerdo con información oficial. El agresor, identificado como Julio César “N”, de 27 años, presentaba un perfil psicopático con rasgos de imitación de hechos violentos documentados.
Durante una conferencia matutina, el fiscal José Luis Cervantes Martínez detalló que el sujeto utilizó un revólver calibre .38 sin registro legal, al tratarse de un arma anterior a 1968. Con ese instrumento, el atacante privó de la vida a una turista de nacionalidad canadiense y dejó siete personas lesionadas, entre visitantes de distintas nacionalidades.
La agresión ocurrió minutos después de las 11:20 horas del lunes. Elementos de la Guardia Nacional respondieron al ataque y lograron herir al agresor en una pierna. Poco después, a las 11:45 horas, el propio sujeto se quitó la vida en el sitio.
En la escena, peritos localizaron 52 cartuchos útiles, documentos personales y material vinculado con eventos violentos internacionales, entre ellos referencias a la masacre de Columbine. Las investigaciones indican que el individuo acudió en días previos a la zona arqueológica y se alojó en hoteles cercanos para definir detalles del ataque.
Autoridades estatales señalaron que la rápida intervención de las fuerzas de seguridad evitó un número mayor de víctimas. El caso permanece bajo análisis para esclarecer completamente las motivaciones del agresor.
