Risas, juegos y aprendizaje llenan las Casas de Cultura de Acolman, donde más de 200 niñas y niños participan en el curso de verano que impulsa el gobierno municipal, con el objetivo de ofrecerles un espacio seguro y formativo durante las vacaciones.
Desde el 21 de julio y hasta el 1 de agosto, los pequeños disfrutarán de un programa diseñado para fortalecer el desarrollo integral de la niñez acolmense.
Clases de baile, manualidades y activación física se combinan con experiencias únicas, como las demostraciones del Heroico Cuerpo de Bomberos y la Dirección de Seguridad Pública Municipal, quienes compartieron técnicas de rescate, inmovilización de pacientes y ejercicios con binomios caninos.
“Queremos que los niños no solo se diviertan, sino que también aprendan sobre el trabajo que realizan nuestras corporaciones y refuercen valores como la confianza, el respeto y la solidaridad”, destacó Rubén Enrique Romero Juárez, titular de la Dirección de Cultura.
El funcionario explicó que la finalidad de estas actividades no solo es recreativa, sino social: mantener a los menores en entornos seguros y constructivos durante el receso escolar, además de acercarlos a la cultura, el deporte y el trabajo comunitario.
Las exhibiciones de lucha libre, las dinámicas de convivencia y la tirolesa instalada por bomberos, hicieron que la experiencia fuera inolvidable para los participantes.
Padres de familia reconocieron la importancia de este tipo de programas.
“Es una gran oportunidad para que nuestros hijos aprendan y se diviertan sin riesgos”, expresó una madre de familia durante las actividades.
Con acciones como estas, el gobierno municipal refuerza su compromiso de transformar los espacios públicos en entornos de aprendizaje y convivencia, fortaleciendo el tejido social de Acolman desde la infancia.