Cuautitlán pone en marcha programa para destruir armas entregadas por familias
El programa Canje de Armas 2026 inició en Cuautitlán como una estrategia para retirar armas, cartuchos y explosivos de los hogares y reducir los riesgos relacionados con su posesión.
La jornada estará disponible del 31 de agosto al 5 de septiembre en la concha acústica del parque de la Cruz. Las personas interesadas pueden entregar los objetos de manera voluntaria, anónima y pacífica, a cambio de un incentivo económico establecido conforme a las características y condiciones de cada artículo.
Durante el inicio del programa, la presidenta municipal, Juanita Carrillo, llamó a las familias a participar y retirar de sus viviendas cualquier arma que pueda representar un peligro, especialmente en hogares donde viven niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
De acuerdo con las autoridades, en el municipio se ha identificado el uso recurrente de armas en distintos hechos delictivos, entre ellas armas originales y artefactos hechizos conocidos como “clones”.
El procedimiento contempla la recepción del arma o artículo, seguida de una revisión física y mecánica a cargo de personal especializado. Posteriormente se realiza una valoración para determinar el monto del incentivo económico.
Una vez que la persona conoce la cantidad asignada, puede decidir si acepta o rechaza el canje. En caso de aceptar, se completa el registro correspondiente, se entrega el recurso económico y el objeto queda bajo resguardo para continuar con el proceso.
La etapa final consiste en la destrucción del arma. La persona que realizó la entrega puede presenciar este procedimiento para comprobar que el objeto queda inutilizado.
Durante la demostración realizada en el arranque del programa se recibió un arma deportiva de aire corta, calibre 4.5 milímetros, en malas condiciones, por la cual se determinó un incentivo de 167 pesos.
El proceso tiene una duración aproximada de 10 minutos, aunque el tiempo puede variar según las características del arma, cartucho o explosivo entregado.
Con esta jornada, Cuautitlán busca reducir la presencia de armamento en los hogares y evitar que objetos de este tipo puedan ser utilizados en hechos violentos o provocar accidentes dentro de las familias.
